COLEGIO MADRE DE DIOS
Mandante: Padre Alfonso Hörn.
Dirección: Carlos Richter 290
Año de construcción: 1956.

















































● Sistema constructivo:
Casona tradicional con características chilotas, que comprende una planta simétrica y un largo pasillo central que conecta con el patio interior. La estructura está construida en tabiquería de madera revestida con tejuelas y tinglado.
Pese a que ha sufrido varias remodelaciones (existe una parte de la edificación posterior construida con hormigón, fachada vidriada y tinglado y una ampliación posterior en el ala del primer piso) aún conserva su fachada original.
● Reseña, entorno y usos:
Las Hijas de la Divina Providencia llegaron a la ciudad de Calbuco en el año 1951, fecha en la que pertenecían a la arquidiócesis de Puerto Montt. No fue hasta 1978 cuando el obispo de la ciudad les entregó la administración del Colegio Madre de Dios (llamado en ese entonces Escuela Particular 49, que tenía solamente 70 alumnos) fundado el año 1956 por el párroco de Frutillar, don Alfonso Hörn. Fue dicho párroco quien movilizó a la comunidad frutillarina para conseguir la madera y materiales con que se construyeron las primeras salas de clases. Este espíritu de apoyo de la comunidad se ha mantenido en el tiempo, y los apoderados continúan siendo parte clave para el crecimiento de la institución ya que siempre están dispuestos – como en sus comienzos- a realizar labores de limpieza o hermoseamiento.
Una vez a cargo de la congregación, el colegio fue creciendo rápidamente en matrícula y prestigio, cumpliendo siempre un rol social de apoyo a la comunidad. Apoyaban con alimentos a las familias necesitadas, e incluso recorrían las casas de sus alumnos para tratar a sus familias de las enfermedades más comunes de la época, además de instalar un pequeño policlínico que funcionaba dos veces por semana.
El año 2004 cambió su nombre de Escuela a Colegio, incorporándose la formación de enseñanza media. Hoy se levanta como uno de los colegios más importantes de la ciudad, no solo por su número de matriculados, sino también por la calidad de la educación que brinda. En la actualidad cuenta con un completo programa de integración escolar.